Qué es exactamente el xG
Significa expected goals, goles esperados. A cada tiro se le asigna la probabilidad de terminar en gol según cómo fue: distancia, ángulo, parte del cuerpo, si fue tras un centro, si había defensores cerca. Sumando esas probabilidades se obtiene el xG del equipo en el partido. No es una opinión: es un promedio histórico de tiros parecidos.
Cómo se calcula tiro por tiro
El modelo se entrena con cientos de miles de remates registrados y aprende qué proporción termina en gol en cada situación. Un remate a cinco metros con el arco libre puede valer 0,7; un tiro libre lejano, 0,03. Ningún tiro vale 1: hasta el penal, históricamente, se convierte tres de cada cuatro veces.

Por qué un 0-0 puede tener 2,4 xG
Porque el xG mide la calidad de las ocasiones, no el marcador. Un equipo puede generar cuatro chances claras y errarlas todas: el resultado dice 0-0 y el xG dice que ese partido debería haber tenido goles. En una sola tarde eso no significa nada; repetido veinte partidos, dice bastante.
Qué mide bien
Mide bien la calidad estructural del ataque y la defensa a lo largo de una temporada, y es mejor predictor del rendimiento futuro que los goles reales. Si un equipo gana seguido con menos xG que su rival, es candidato a dejar de ganar. Y al revés: el que genera y no convierte suele corregir.
Qué no mide
No mide el contexto táctico ni el estado del partido: los tiros de un equipo que va perdiendo 3-0 valen igual que los de un 0-0 apretado. No mide la calidad del ejecutor, salvo en modelos que la incorporan aparte. Y no dice nada de la portería rival ni del error puntual del arquero.
Cómo lo usamos
El xG es una de las variables del modelo, nunca la única: sin cuota no hay decisión. Un equipo con buen xG y precio caro no es apuesta; uno con xG discreto pero precio regalado, puede serlo. La métrica ordena el análisis, el precio decide.