El pronóstico suelto
Se paga una vez y es la puerta de entrada más barata: sirve para medir a quien vende antes de comprometer nada. Es el formato menos común en el mercado, justamente porque no ata al cliente, y por eso conviene mirarlo con atención cuando aparece.
El canal mensual
Es el formato dominante. Se paga por mes y da acceso a todo lo que salga en ese período. El precio por pronóstico depende de la frecuencia real, así que la pregunta que importa antes de pagar no es cuánto sale, es cuántos pronósticos manda por día en promedio.

El tipster propio
Es el escalón más caro: una persona que sigue un mercado concreto y cobra por su tiempo. Tiene sentido para quien mueve mucho y necesita cobertura de nichos que nadie cubre. Para el apostador promedio, es pagar por capacidad que no va a usar.
La cuenta que importa
Tomá lo que apostás por mes y calculá qué porcentaje representa el servicio. Si el costo se come una parte grande de lo que esperás ganar, el servicio tiene que ser extraordinario solo para empatar. Una regla prudente: que nunca supere una fracción chica de la ganancia esperada.
Lo que el precio NO dice
No dice nada del acierto. Cobrar caro es una decisión comercial de quien vende y muchas veces es al revés de lo que parece: los servicios que necesitan margen para sostener publicidad son los que más cobran. Mirá el historial antes que la etiqueta.
Nuestros precios, a la vista
El pronóstico de máxima convicción se vende de a uno, con un pago único, y el precio aparece en la moneda de tu país antes de que entres a pagar. El canal VIP es mensual y sin contrato. Ver precios →